Wednesday, January 04, 2006

¡Ay, pero que cosa más linda! El factor de adorabilidad

Foto del New York Times

¡Ay, pero qué lindo osito panda! Dan ganas de abrazarlo, apretujarlo y llenarlo de besos.

Hoy publicó el New York Times un artículo llamado "The Cute Factor" que es ese factor de adorabilidad que inspira deseos en los humanos de abrazar a algún animalito, cachorro y hasta un osito de peluche.

Había escrito yo un artículo hace muchos años llamado "la cursilería del corazón" donde hacía referencia a los "ooooohhhhh's" y "aaaaaaaaaahhhhhhhhh's" que salen de nuestras bocas en el cine cuando vemos una escena que nos enternece o que nos conmueve ¡a todos a la vez! Apuntaba a la universalidad de este sentimiento en el escrito de antaño.

En parte, el artículo del New York Times devela el misterio y lo denomina el factor "cute". Como no podía ser de otro forma, las raíces, según parece son darwinianas. Los científicos que estudian la evolución de señales visuales identificaron los rasgos que hacen a un ser adorable: ojos brillosos que miran hacia adelante (es el caso de Mickey Mouse que, lejos de tener los ojos a los costados de la cabeza como todos los ratones, los tiene bien de frente);orejas grandes y redondas, brazos y piernas bamboleantes y un caminar de lado a lado (como los pingüinos).

Estas características indican juventud extrema, vulnerabilidad, y necesidad de atención. La suposición darwiniana es que los miembros más jóvenes de una especia son absolutamente indefensos y por lo tanto los humanos estamos "programados" para tener una respuesta inmediata y efectiva frente a cualquier señal que se asemeje al deseo infantil.

Este factor de adorabilidad NO es igual a la belleza, según los investigadores, ya que se destaca lo redondo frente a lo esculpido, lo suave sobre lo refinado, lo torpe en vez de lo rápido. La belleza genera admiración y demanda un pedestal; lo que es "cute", amoroso y adorable, atrae afecto y demanda un abrazo.

¿No pide a gritos un abrazo este panda?

1 Comments:

Blogger sexto-sentido said...

Es cierto, es cierto, todo bebé, de cualquier especie inspira un sentimiento de "cuteness" indescriptible, y este osito panda es particularmente morfable.

En el caso de los seres humanos, esa redondez de los bebés indefensos, que seguramente inspira una necesidad de protección por parte de los adultos, viene a su vez acompañada por el llanto. En algún lugar leí que ese llanto está diseñado especialmente para exhasperar y para intentar por todos los medios de pararlo, como una manera de que ese ser indefenso sea protegido y cuidado. Sin duda otro mecanismo darwiniano para preservar la especie. Quien haya visto desgañitarse a un bebe llorando comprenderá lo dificil que es entender como un ser tan adorable puede convertirse en una máquina de tortura sonora y habrá también experimentado el placer infinito que se siente cuando una logra descifrar lo que necesita para que deje de llorar!

10:20 AM  

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